Doodle personalizado vs Facebook.

Esas contradicciones de Google y Facebook.

Ayer fue mi cumpleaños. Como cada mañana encendí el ordenador y al abrirse la página de Google me encontré con el Doodle que podéis ver en esta foto. Una, que no es famosa se sorprendió con el dibujito y sintió curiosidad por ver qué efeméride coincidía con su cumpleaños. Pinché y me llevó a mi perfil de Google+. Sorprendida, pensé que había ocurrido algún error, así que retrocedí y coloqué el puntero a ver qué explicación obtenía y salió el mensaje que podéis ver.

¿Incómoda? ¿Inquieta?

Inicialmente me hizo sonreír: ¡Google me felicita! Pero honestamente, luego empecé a sentirme un poquito incómoda pensando en la cantidad de cosas que sabe Google no de mí solamente, sino de la humanidad entera. Es como ese tío súper simpático que acabas de conocer pero que no te mola nada que sepa demasiado sobre ti. Es una sensación muy extraña.

doodle cumpleañero

Sin embargo como la cabra tira para el monte, lo siguiente que pensé fue: ¿Facebook hará algo parecido? Así que esperé todo el día para escribir este artículo. No, no lo hizo. Y ahí es donde entran esas contradicciones.

De todos es sabido el esfuerzo que realiza Google para hacer atractivo G+. Cada vez está mejor terminado, se añaden cosas, pero también se quitan cosas (ejemplos muchos, el más reciente Reader). En líneas generales Google hace cambios sin importarle la opinión de los usuarios, ofrece sus productos como le da la gana (ejemplo la comercialización del Nexus en el mercado español). Resulta curioso que teniendo tanta información como tiene de sus usuarios, tenga detalles tontos pero simpáticos como encontrarte un doodle felicitándote tu  cumpleaños (que entiendo que será el mismo para todos) y luego te trate a patadas para que hagas lo que ellos quieren. De toda la vida me enseñaron que hay que satisfacer las necesidades del cliente. Google no se caracteriza por este hecho precisamente.

Por otro lado Facebook, la red de redes. Tiene también toda la información que precisa de mí si se la he facilitado y sin embargo, no tiene detalles individuales con sus usuarios. Está centradito en cómo rentabilizar esa información de cara a la publicidad. Quiere saber qué te gusta, cómo te gusta, dónde te gusta y cuándo te gusta. ¡Es peor que un amante obsesionado! Y a pesar de todo ese “juvenil” entusiasmo, aún le queda mucho por afinar al algoritmo que usa (a mí por ejemplo no dejan de llegarme anuncios para aprender hebreo, doy fe que no tengo ningún interés, puede que élfico, pero hebreo…)

¿Marketing de cualquier manera?

Es cierto que son dos gigantes del mercado y cada uno con unos objetivos diferentes pero yo como clienta, como usuaria, a veces me siento … ¿ignorada? Es verdad que les cedo parte de mi información que luego ellos venden a terceros para hacer una publicidad muy segmentada, pero pienso que un poco de agradecimiento por ceder parte de esa información no vendría nada mal. Cualquier día los usuarios empezaremos a querer tener una contrapartida por esa cesión de intimidad. ¿Qué menos no?

¿Qué te parece? ¿Aplican las mismas reglas del juego?

Mapi Báez
Enamorada de la vida y de la familia. Mallorquina de adopción, Community Manager y Consultora de Social Media especializada en micro PYMES y autónomos. Trabajando desde Coruña, make people love your brand
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