No se trata de publicar, se trata de conversar

Publicas y publicas y nadie hace nada. Es más, nada ocurre en tu tienda, en tu bar, en tu despacho de abogados… Total, acabas pensando que estabas tirando tu tiempo, que al final es dinero, y abandonas las redes sociales mascullando en arameo contra esa moda de perder el tiempo. ¿Sabes qué? Tenías razón: estabas desperdiciando tu tiempo.
Sí, tengo que darte la razón. Publicar sin más no lleva a ninguna parte. Es lo mismo que entregar pasquines (o flyers los llaman ahora) en medio de la calle. ¿Qué haces con él nada más ver una papelera o asegurarte que quien te lo ha entregado ya no te ve? Exacto: tirarlo.
Miniresumen básico de por dónde empezar

Miniresumen básico de por dónde empezar

Pues publicar sin más es lo mismo. Ya, pero yo publicaba noticias de mi sector. Bien. ¿Pero qué saben tus clientes de tu sector? Sólo quieren un producto o servicio, les importa un pimiento que sea lo más exquisito del mundo. Lo único que buscan es que les soluciones un problema lo mejor posible y ya. Si durante el proceso dan con un profesional como la copa de un pino y viven una experiencia increíble, repetirán y te recomendarán. Entonces ¿para qué necesito hacer nada en redes sociales?

Tus perfiles en las redes sociales son un lugar virtual donde mostrarte a más gente que de otra forma nunca oirían hablar de ti. Es como la tienda de ultramarinos de toda la vida. Aquel tendero que estaba pendiente de todo el vecindario y que siempre te sacaba de un apuro el domingo a las dos de la tarde. Muchas veces no le comprabas, sólo pasabas y saludabas. No te hablaba de la fluctuación del precio de los tomates o las huelgas de los franceses tirando las fresas españolas en la frontera. Sencillamente se hablaba de lo humano y lo divino. Incluso hablaba de las tiendas de los demás. Puede que hasta un día vieras que ya ofrecía un producto que ya no tenías que comprar en otra parte porque ahí estaba: igual a menor precio, o parecido a un precio similar. Así que de pronto estabas en la disyuntiva: ¿se lo compro a él que está al lado de casa o camino dos manzanas porque es más barato? … Es que aunque es más barato el dueño es un soso (estirado, cotilla, pesado…pon el adjetivo que prefieras) Pues en las redes sociales se trata de lo mismo. De conectar con tus clientes y tus posibles clientes.
Está bien que en tu blog hables de temas profesionales y que se vea que controlas del tema, pero en Twitter, Facebook, Google+, Instagram, Pinterest… Sé más tú mismo, sé persona. Tú como autónomo o “pymita” estas en una situación envidiable para las grandes empresas. Ellas trabajan por tratar de tú a tú a sus cientos de clientes. Tú ya trabajas así. Ellas tienen que “fingir” que sus clientes tienen un trato único y exclusivo para cada uno de ellos. Tú no. Las empresas grandes tienen que dedicar grandes presupuestos para salir en los anuncios y para posicionarse orgánicamente. A ti te basta con inversiones ridículas (a su lado) y de las que puedes controlar hasta el último céntimo.
Buscar a otras empresas de tu sector, ver qué hacen, comentar sus publicaciones, preguntarte si podrías hacerlo mejor que ellos, conseguir conectar con gente que actúe de prescriptor y de esa manera mejorar el alcance de lo que haces, ganarte a pulso tu fama de profesional… No. Para qué hacerlo. Mejor mercadear con los “me gusta” y luego llorar porque nadie habla de tu página.
Por todo lo anterior, te animo a darle otra vuelta a tu decisión. Te dejo un resumen  en esta imagen donde sólo se contempla Facebook y Twitter, no por nada, sino porque están siendo las más usadas por autónomos y “pymitas”. Pero aplica igual a las demás. Cada una tiene su ritmo, sólo es aprender a bailar con cada una de ellas (y recuerda que no tienes que estar en todas y que tal vez deberías estar en otras, o sencillamente no estar, que de todo hay en la viña del Señor)
¿Qué opinas?
Mapi Báez
Mapi Baez y punto. Enamorada de la vida, la familia, las amistades y de la gente con mi mismo desorden mental. Community Manager estrategiando en medios sociales. Proyecto tu negocio hacia tu cliente nicho con contenidos que generen complicidad y conversación, pues es a través de la confianza con la que se consigue cerrar las ventas. Hagamos que la gente se enamore de tu marca.
Share
This