5 ideas básicas para publicar en Twitter y otros trucos

5 ideas y otros trucos

Se escribe mucho sobre cómo es el tuit ideal, su longitud, sus palabras clave, su hora de publicación y hasta la cantidad de veces que debe o puede ser repetido un mismo tuit en un espacio de tiempo. He pensado en enfocarlo desde la estrategia ya que lo considero un punto imprescindible.

Hay conceptos básicos en cuanto a longitud, estilo, palabras, hashtatgs y repeticiones (que no retuits). Son sin lugar a dudas importantes y ayudan mucho a la hora de empezar en Twitter, sin embargo, un aspecto que siempre echo de menos es que no se tenga en cuenta la estrategia. Todos se tiran a las redes porque todos están allí, pero no se planifica nada, no se tiene en cuenta qué imagen queremos transmitir, por tanto qué mensaje vamos a trasladar, no se planifican las fuentes de información, no se identifican cuentas relevantes, en fin, es un estar por estar ya que todos están allí. Pues de la misma manera que se planifican unas vacaciones o la compra de una casa, hay que tener en cuenta una serie de aspectos fundamentales para que nuestras publicaciones tengan el resultado que buscamos. Me centraré en usuarios personales, pero gran parte es extrapolable a las organizaciones.

1) Objetivos. Las cosas se hacen para conseguir algo. Hay que definir un objetivo: ser conocido como especialista en algo, conseguir llevar tráfico a nuestra web personal o de nuestra organización, usar el canal como sistema de atención al cliente, poner ofertas de último minuto, difundir nuestro trabajo… Hay que marcarse objetivos claros y asumibles pero especialmente tienen que ser medibles en el tiempo para comprobar si la estrategia elegida está funcionando o son precisos cambios. En Social Media los planes son entes vivos que evolucionan a lo largo del tiempo.

2) Estrategia. Una vez elegido el o los objetivos, hay que observar qué hacen los demás al respecto. Hemos de ver cómo lo hacen, cada cuánto lo hacen, qué nos gusta de lo que hacen, qué cambiaríamos nosotros, cómo podemos hacerlo más atractivo, qué respuesta tienen ellos… Además, trataremos de identificar aquellas cuentas que sean relevantes sobre aquello en lo que queremos destacar para tomarlas como referentes a seguir.

3) Imagen. Una vez claros los objetivos y elegida una estrategia, damos el siguiente paso que es abrir el perfil. De la misma forma que nos planteamos qué ropa vamos a llevar a la oficina hemos de pensar qué clase de imagen queremos proyectar: dinámicos o formales, serios o accesibles, gurús o usuario avanzado… La imagen comienza en nuestra foto de perfil. Esta debe de ser coherente con la imagen que queremos transmitir. Preferiblemente que se distinga la cara. A todos nos gusta saber con quién hablamos, quién está diciendo algo… Es una forma de humanizar lo virtual. Si hablamos de una organización, procurar que el logo se vea correctamente y no recortado. De no ser así tratar de crear una imagen concreta para el perfil de Twitter.

4) Mensaje. Imagen y mensaje van prácticamente de la mano. He puesto ese orden porque es lo primero que ve una persona cuando visita nuestro perfil. Ve una foto, ve una lista de nuestros mensajes… Una vez decidido sobre qué queremos hablar y cómo lo vamos a hacer hay una serie de cosas a tener en cuenta cuando finalmente publiquemos en Twitter:

  1. Mensajes negativos: a nadie le gusta estar al lado de una persona que siempre se está quejando. Hay que procurar enfocarse en lo positivo, darle una vuelta a las cosas. Evidentemente siempre habrá algo imposible de enfocar así, pero hay que esforzarse en encontrarlo y en caso de hallarlo, subrayarlo sin dilación.

  2. Enlazar noticias sin más. Siempre que se comparta una noticia hay que incluir un mensaje introductorio, no ya para llamar la atención del lector sino para que herramientas que persiguen los robots o spam no nos confundan con ellos. A la excusa de que nos quedamos sin sitio para escribir tal mensaje, os animo a usar herramientas para acortar las url’s tales como Goolge UrRL Shortener (es la herramienta de Google para estos menesteres)  Bitly, Shareaholic (me gustó porque es compatible con los navegadores más comunes del mercado desde Safari, Opera, Internet Explorer, Firefox, Chrome.., siempre es un plus) u Ow.ly (es la que uso ya que yo publico a través de Hootsuite y es la que utiliza la herramienta).

  3. Buscar fuentes de información. Podemos crear contenido inédito en nuestro blog y/o podemos querer compartir información que consideremos relevante. En otro momento le dedicaré tiempo a cómo organizarse en este aspecto pero básicamente consiste en centralizar todos nuestros feeds o rss’s. Yo uso

     desde que Google nos privó de su servicio Google Reader, pero existen muchas herramientas. El objetivo es tener centralizada la lectura de todas las actualizaciones de los blogs o sitios de noticias que te interesan en un único sitio web y poder tenerlos clasificados por temas. En mi elección primó la sencillez y que tenía acceso tanto web como móvil. Desde la misma herramienta puedes decidir compartirla a través de diferentes aplicaciones (Facebook Pages, Google+, Linkedin, Hootsuite, Twitter…) Facilita mucho las cosas.

  4. Crear mensajes atractivos. Al principio puede parecer complicado. Según Dan Zarrella hay una serie de palabras que invitan más a la lectura y a compartir que otras. Al parecer los tuits que usan verbos y adverbios tiene un porcentaje de RT más elevado que los que sólo usan nombres y adjetivos. También tienen mejor respuesta aquellos que invitan a la reflexión o realizan una pregunta concreta sobre el artículo a compartir. Es lo que se viene denominando como “Call to Action” o llamada a la acción. Esa acción puede ser diversa, desde descargarse material a cambio de una subscripción a tu blog, hasta una pregunta concreta respecto a la noticia. El secreto está en involucrar al lector. Si al principio no te sientes inspirado, un buen truco está en pensar cómo le darías a leer esa noticia a un compañero del trabajo.

  5. Hora de publicación y ritmo. La mayoría de estudios que leo al respecto indican que cuanto menos tiempo pasa entre una publicación y otra (hablamos a lo largo de un día), menos opciones de ser clickado y compartido. También hay unas horas en las que el tráfico aumenta, la salida del trabajo. Y unos días de la semana donde también el aumento del tráfico es importante. Sin embargo todos los estudios que he leído son anglosajones y sus usos y costumbres no son demasiado parecidos a los nuestros. Por ejemplo, su tráfico aumenta después de las 19:00 de la tarde y aún más durante el fin de semana. Sin embargo, en España a esa hora uno suele estar en la oficina. Lo que podemos abstraer de esos estudios es que las personas tienden a leer fuera de su horario laboral, por tanto tenemos la hora del desayuno, el trayecto en metro o autobús, el descanso de las 10:00 u 11:00 de la mañana, a mediodía después de comer y pasadas las 20:00, una vez en casa. En cualquier caso, cada sector tiene sus usos y costumbres. Lo mejor es ir probando con diferentes horas y observar qué respuesta obtenemos. Acabaremos dando con un patrón. Sin embargo, si usas herramientas como Hootusite o SocialBro, te pueden indicar el mejor horario según sea tu audiencia. La primera tiene la opción de “programación automática” y la verdad que después de haberla usado he notado diferencia. En cuanto a SocialBro, aunque también es de pago (hoosuite tiene una versión gratuita sin límite en el tiempo) merece la pena la inversión. Te da estadísticas muy diversas. Una de ellas es la de mejor hora de publicación y, oh sorpresa, coincide con el horario de publicación automática de Hootsuite.

  6. Variar el contenido. Los enlaces a noticias están muy bien, pero las infografías, los videos tutoriales, el contenido multimedia, tiene un mayor porcentaje de compartición que un simple enlace a una noticia. Es bueno ir variando.

5) Feedback. Al principio de todo planteamos unos objetivos y cada cierto tiempo hay que observar y medir, si hemos alcanzado la meta o si vamos a buen ritmo. En caso de que no observemos cambios, hay que plantearse el por qué, estudiar qué publicaciones tuvieron mejor acogida y por qué (el contenido, la hora, el día…) En base a esos datos el plan deberá ir evolucionando para acercarnos poco a poco a los objetivos que nos hubiésemos planteado.

Una vez llegados a este punto volveremos de nuevo al principio. Seguiremos o no con los mismos objetivos, cambiaremos el mensaje o tal vez no. Pero lo importante es que ya no estaremos en Twitter porque es donde está todo el mundo, sino porque tenemos un plan.

 

Mapi Báez
Enamorada de la vida y de la familia. Mallorquina de adopción, Community Manager y Consultora de Social Media especializada en micro PYMES y autónomos. Trabajando desde Coruña, make people love your brand
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